El masaje deportivo es, básicamente, una forma de terapia que se aplica sobre personas sanas que realizan deportes.
Hoy por hoy el masaje deportivo se concibe como componente imprescindible de cualquier plan de acondicionamiento físico.
Practique el deporte que practique, lo duro que entrene o lo en serio que se tome sus entrenamientos, debe empezar a pensar en los masajes como en ese complemento indispensable que necesita para subir un nivel más en su progresión atlética.
Después del «entreno» el masaje deportivo aporta la relajación necesaria.
Ayuda a que las estructuras músculo-tendinosas descarguen toda la tensión que han acumulado durante el entrenamiento.
El masaje deportivo es además un complemento para el proceso de rehabilitación que sigue a toda lesión deportiva.
Cada lesión deportiva tiene una técnica específica de masaje deportivo.
Así, estas técnicas permiten la rehabilitación de lesiones tales como hematomas, contracturas, tendinitis, esquinces o roturas musculares.
Masaje pre-deportivo:
El masaje que se realiza desde las 24 horas antes de la competición, hasta el momento antes del comienzo de la misma.
Masaje post-deportivo:
La actuación debe ser inmediata para intentar bajar el tono muscular, eliminar toxinas y dar al músculo una descarga.
Masaje de mantenimiento:
Es el que se realizar entre semana, es decir entre una competición y otra, pudiéndose efectuar todo tipo de maniobras y movilizaciones al deportista.
|